Según la ciencia, al ser humano promedio le toma poquito más de 60 días construir un hábito, así que si nunca entrenaste, estas primeras semanas van a ser las más difíciles. Nosotros llevamos más de 10 años ayudando a personas a entrenar y a ser constantes con diversos programas de ejercicio, así que en base a lo que sabemos y nuestra experiencia, te vamos a dejar con algunos consejos y recomendaciones para ayudarte a empezar y lograr constancia:
1) Ya te lo dijimos arriba, pero te lo vamos a repetir: no te preocupes ni te estreses si al principio las cosas no te salen perfectas o cómo te gustaría que te salgan. Te aseguramos que con el tiempo todo eso que sentís que te sale mal va a mejorar. En lo único que te deberías preocupar en esta primera etapa es en entrenar y en ser constante. No te saltees sesiones ni te frustres si hay cosas que no te salen o no entendés. Es todo parte del proceso de aprendizaje y de construcción de hábito que todos alguna vez tuvimos que recorrer. Se trata siempre de mostrar progreso, no perfección.
2) Tratá de definir de antemano - en función de tu agenda y ritmo de vida - los días y los horarios en los que vas a entrenar. Dale a esos momentos de la semana la prioridad que se merecen y no te olvides que de esos momentos depende tu salud. Si dejás tus sesiones de entrenamiento a las buenas del universo y a los "momentos en que puedas o que tengas un rato libre" no vas a entrenar nunca y vas a terminar abandonando. Si tu prioridad es tu salud, esas horas de la semana que definís para entrenar tienen que ser sagradas. La improvisación es el enemigo de la constancia.
3) Si tenés pareja y/o familia organizá tu rutina familiar para asegurarte que todos sepan que los momentos que tenés agendados para entrenar son intocables. Es muy importante que ellos entiendan que estás empezando a trabajar en vos mismo/a y que lo que estás haciendo es algo que va a impactar enormemente en tu salud, tu felicidad y tu calidad de vida. Hablalo de antemano y explicá la importancia de lo que estás haciendo para que después dedicar ese tiempito a entrenar no sea un problema y que no haya nadie ni nada que te ponga barreras o trabas. Las personas que nos aman son las primeras que quieren vernos bien, así que hablar del tema es la mejor manera de evitar problemas relacionados al tiempo que le vas a tener que dedicar a tu proceso.
4) Si tenés dudas o consultas, no trates de adivinar, PREGUNTÁ. Acordate que por detrás de la app y de tu programa tenés a todo un equipo de personas dispuesto a ayudarte a mejorar y a entrenar bien, así que no tengas miedo de hacer preguntas, sobre todo al principio. En Proyecto Columna somos de los que pensamos que la única pregunta tonta es la que no se hace, así que sentite con libertad de mandarnos todas las consultas y dudas que te surjan.
5) Al principio casi todo va a ser nuevo, sobre todo si nunca entrenaste. Te sugerimos que te tomes un ratito cada noche para repasar rápido en la app qué es lo que te va a tocar para hacer el día siguiente (estructura de los bloques, consignas, ejercicios, claves de performance, etc). De esta manera, cuando llegue el momento de entrenar el próximo día, ya vas a tener una idea aproximada de lo qué vas a tener que hacer y no vas a perder tanto tiempo repasando la app tratando de entender y descifrar cómo entrenar o como hacer los ejercicios. Vas a ver que si sos constante vas a llegar a un punto en donde entender las consignas y los ejercicios te va a resultar muy fácil y rápido, pero para empezar te recomendamos que te acostumbres a hacer esto para no perder tanto tiempo al momento de iniciar y llevar adelante tu sesión del día.
6) Mentalizate para entender que el proceso de reconstrucción que estás iniciando no es un proceso que te va a "curar". Ya te dijimos que eso no existe. Encará esto cómo un proceso de cambio de hábitos y de transformación de tu cuerpo y tu mente que no tiene una fecha final, sino que es algo que vas a tener que sostener por el resto de tu vida (ya sea con nosotros o con alguien más), porque no te olvides que todo lo que logres y consigas con nuestros programas son herramientas que te van a permitir vivir una vida libre y sin dolor, pero que después de lograr eso vas a tener que seguir trabajando igual de duro para mantener todo lo que lograste. El peor error que podés cometer es empezar este camino pensando que en un par de meses vas a estar "curado" y que después vas a poder dejar de hacer ejercicio y todo va a ser fácil. No funciona así, así que mientras mejor lo entiendas, mejor vas a poder preparar a tu mente para aceptar el hecho de que nunca hay que aflojar.
7) Por último: el camino que estás iniciando es un camino difícil de recorrer y uno que va a desafiar a tu cuerpo y a tu mente de mil maneras distintas. Al principio te va a costar juntar las ganas para encarar las sesiones, vas a tener que luchar para ser disciplinado y resistir las ganas de abandonar, te vas a frustrar cuando sientas dolor y molestias, te vas a enojar con lo lento del progreso, y vas a tener que enfrentar una infinidad de obstáculos que te van a tentar a tomar el camino de abandonar. Los que se recuperan de sus lesiones y logran con éxito escapar de sus cuadros de dolor son los que encuentran formas de luchar contra todos esos desafíos y los que, a pesar de todo, se mantienen constantes y en la lucha. Y la realidad que hacer eso no es tan difícil cómo parece porque lo único que tenés que hacer es confiar en el proceso y SEGUIR ENTRENANDO. Tu recuperación depende 100% de vos y de tu capacidad para resistir los desafíos físicos y mentales que te van a invitar a abandonar tus esfuerzos. Si a pesar de todo seguís entrenando, si cumplís con las sesiones que nosotros programamos para vos, te GARANTIZAMOS que tu vida va a mejorar y que el dolor tarde o temprano va a desaparecer. Tenés que confiar.