La gran mayoría de las cuestiones estructurales que derivan en cuadros de dolor crónico a nivel de la columna son cosas que no se curan, al menos no en el sentido tradicional de la palabra. Tomemos una hernia por ejemplo. Si bien una hernia extruida o secuestrada puede reabsorberse por el organismo, los discos intervertebrales no se regeneran, lo cual significa que por más que el material extruido del núcleo puede desaparecer, la fisura del disco va a seguir estando siempre allí. Esto sucede con todas las condiciones que son degenerativas y que son consecuencia del paso del tiempo.
Mi consejo es que dejes de pensar en curarte, porque eso no va a suceder. Si quieres tener éxito en tu proceso de recuperación es importante que aceptes tu realidad y que entiendas que a lo máximo que puedes aspirar es a darle a tu cuerpo las herramientas de fuerza y movilidad que necesita para poder convivir con esa lesión sin que limite tu capacidad para moverte y sin que genere molestias ni dolor. Esto es lo que hice yo para recuperarme y lo que te vamos a ayudar a hacer en Proyecto Columna a través de nuestros programas.
El tiempo que nos va a tomar hacer que el dolor desaparezca por completo es imposible de predecir. Lo que sí te puedo garantizar con 100% de certeza es que apenas empieces a moverte y a ejercitar tu sensación de bienestar general va a mejorar de manera drástica y el optimismo renovado con el que vas a empezar cada día es algo que te va a ayudar a mejorar de forma dramática tu calidad de vida actual.